La voz se va formando a lo largo de la vida de acuerdo con las características anatomofuncionales del individuo, los aspectos emocionales y su historia personal. La vibración de las cuerdas vocales produce la fonación que es una función neurofisiológica innata. La voz es la modificación de la fonación cuando pasa por las cajas de resonancia.

Los elementos de protección personal como mascarillas y escudos faciales, sumado a la distancia social son la nueva normalidad. Estos equipos de protección funcionan como un filtro acústico y atenúan la resonancia vocal, la mascarilla atenúa la voz entre 5 y 12 dB.

En la comunicación verbal las personas se apoyan mucho en la lectura labial, que representa el 30% del reconocimiento y la comprensión del habla.  Así que para compensar la pérdida de los decibelios del uso de la mascarilla las personas suelen subir el volumen al hablar, forzando mucho las cuerdas vocales y la voz se va desgastando a través del día.

Con el incremento de teletrabajo también se comprueba que en las videollamadas o las reuniones en plataformas online la gente tiende a hablar más fuerte y se produce un cansancio vocal. Como la mayoría no saben proyectar la voz, aumentan su volumen e incluso gritan, lo que produce en algunos casos ronquera o disfonía, entre otras molestias.

Si a todo esto si se suman otros factores como ambientes ruidosos, dormir pocas horas, comer tarde o el estrés asociado a este período tendremos mayor tensión muscular que afectará la laringe y cuerdas vocales ocasionando alteraciones vocales.

Debemos seguir usando las mascarillas y otros elementos de protección frente al COVID-19, y a la vez aprender usar la voz de manera más eficaz.

Así que si tienes molestias frecuentes en la voz, como ronquera o pérdida de voz hay que buscar ayuda especializada de un medico otorrinolaringologista o un logopeda/fonoaudiólogo experto en voz.

A continuación, os dejamos algunas orientaciones generales para tu voz:

  • Si eres profesional de la voz, recomendamos el uso de micrófonos o dispositivos de amplificación vocal cuando vayas a usar la voz de manera presencial.
  • Evitar los irritantes de laringe y cuerdas vocales como el tabaco, el café o bebidas alcohólicas principalmente cuando tengas que hablar mucho tiempo.
  • Hidratarse bien: antes, durante y después del uso continuado de la voz.
  • Usar la voz proyectada para no tener que gritar.
  • En las videollamadas imaginar que el oyente está a tu lado para no subir el volumen de tu voz.
  • Hacer turnos de descanso de la voz, no hablar demasiadas horas seguidas.

Cualquier orientación más personalizada indicamos que busques un profesional experto en la orientación vocal.

Y ya sabes, voz si la tienes ¡cuídala!

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