Cantante-de-Flamenco-Atletas-de-la-voz

Los profesionales de la voz tienen una demanda vocal muy grande siendo comparados a los atletas profesionales por la exigencia que someten su aparato vocal en el trabajo tal y cual los atletas profesionales someten sus cuerpos.

Los profesionales de la voz son divididos en voz cantada y hablada. Tanto para cantar como para hablar se utilizan los mismos órganos del aparato fonador, la diferencia está en los ajustes vocales a la hora de cantar los distintos estilos musicales.

La voz hablada en general es natural e inconsciente, no necesita ajustes o entrenamiento, se centra en la transmisión del mensaje con la necesidad de buena articulación para transmitir el contenido verbal.

La voz cantada exige entrenamiento y adaptaciones específicas y conscientes,  se caracteriza por el control de la calidad y observándose a veces articulación imprecisa. Además, la relación entre la emoción y la voz es muy distinta entre la voz cantada y hablada profesionales.

Cada estilo musical exige ajustes diferentes. Comprender el cantante exige conocer las diferencias y particularidades de los estilos. El canto lírico exige una calidad vocal excelente, estable, flexible, es necesario estudiar para desarrollar la voz, y requiere ajustes musculares alejados de la voz hablada. En el canto popular la articulación es típica de cada estilo, la calidad vocal secundaria exige menor tiempo de aprendizaje, muchos cantores profesionales desarrollan sus voces de manera intuitiva sin pasar por ninguno proceso de aprendizaje formal y los ajustes están más cerca de la voz hablada.

El flamenco es un estilo popular, el cante, el toque y el baile son las principales facetas que se pasan de padres a hijos. El cante, que “sale desde dentro”, exige mucho del aparato vocal del cantaor, y muchas veces se canta “a palo seco“, sin acompañamiento. Como estilo musical, el flamenco, usa ajustes que pueden ser incluso perjudiciales a la voz, no teniendo nada que ver con salud vocal, al revés, siendo perjudicial al aparato fonador. La mayoría de las voces del flamenco son escuchadas como “voces rotas”, con una ronquera muchas veces asociada a la marca del cantaor flamenco.

Entonces, ¿no debo cantar flamenco?

No, es posible a través de ejercicios respiratorios y vocales trabajar el aparato fonador para sacar el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo vocal sin alterar la esencia del cante flamenco.

¿Quieres saber cómo? Busque ayuda profesional.

Sea cual estilo musical cantes, acuérdese:

Voz, si la tienes ¡Cuídala!

P.S. : Ya tenemos en marcha, algunos estudios científicos sobre el Flamenco. En cuanto los tengamos publicados, os los haremos llegar 🙂

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