Pubertad-y-voz2

La muda vocal o cambio en la voz es parte del conjunto de cambios fisiológicos de la pubertad. Hasta la adolescencia, las voces de niños y niñas son muy parecidas. En esta etapa ocurre un crecimiento corporal, más notable en el los niños, que asociado a acción de nuevos niveles hormonales transforman la laringe infantil en adulta. La muda vocal en los niños ocurre de los 13 a 15 años, mientras en las niñas es de los 12 a los 14 años. Las cuerdas vocales de los niños pueden alargarse hasta 1 cm, y en las niñas ese crecimiento llega hasta 4mm como máximo. El tamaño del tracto vocal también aumenta en la pubertad, se percibe más este cambio en los niños que en las niñas.

En las mujeres las actividades de estrógenos y progestágenos son los responsables por los cambios en la voz femenina, con la frecuencia fundamental un tercio más baja que la de los niños. En los varones los andrógenos son los responsables por la frecuencia fundamental masculina, una octava – intervalo de ocho grados entre dos notas musicales del mismo nombre – menor que la frecuencia fundamental de los niños. La voz femenina desarrolla características masculinas después de la inyección de testosterona, y este cambio es irreversible. Varones castrados presentan voz afeminada cuando la castración interrumpe los cambios fisiológicos asociados con la testosterona.
La voz adulta es aquella que se presenta después de la muda vocal. A partir de esta etapa la voz es considerada estable, mostrándose diferente de acuerdo con las características propias del sexo de la persona.

El ciclo de vida de la mujer está fuertemente relacionado a las alteraciones hormonales. Las variaciones de las tres hormonas sexuales se presentan en diferentes fases de la vida: empezando en la pubertad, fluctuando en los años reproductivos y cayendo drásticamente en la menopausia. Las fluctuaciones de los niveles hormonales influyen en las actividades de las cuerdas vocales y la producción de la voz.

Con el avance de la edad, transformaciones siguen ocurriendo y la voz pasa por cambios. En la persona mayor, se observa la atrofia de los músculos intrínsecos de la laringe, pierdas de tejido (causando arqueamiento de las cuerdas vocales), deficiencias hídricas, pierda de elasticidad de los ligamientos y calcificación de los cartílagos laríngeos. Sin embargo, raramente, ocurre flacidez de las estructuras, generando cuadro de hipotonía. En mujeres, frecuentemente se encuentra edema de las cuerdas vocales, justificado por las variaciones hormonales de la menopausia.

Es evidente que las hormonas sexuales (estrógenos y andrógenos) influyen en el desarrollo anatómico de la laringe y en la fisiología vocal. En la actualidad disponemos de herramientas objetivas para examinar esta relación como los softwares de análisis acústicos. Así, comprendiendo mejor estas relaciones, podremos establecer programas preventivos específicos para cada sexo y franja de edad, con el objetivo de preservar la cualidad vocal dentro de un contexto amplio de cualidad de vida.

Ya sabéis: Voz, si la tienes, ¡cuídala!

Facebooktwitterlinkedinmailby feather

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *