¿Recuperaré mi voz? Es lo primero que me preguntan cuándo acuden a consulta. Les explico que el tratamiento se divide en 50% mi responsabilidad y 50% el comprometimiento del paciente. Yo daré mis 50%, me comprometo. Los otros 50% dependerá del nivel de adhesión al tratamiento en seguir mis orientaciones.

Y hay dos tipos de pacientes:
Los que se comprometen, pero luego cuando les pregunto por los ejercicios de casa, o no pueden, o no tienen tiempo de hacerlos. Para estos, lo que vemos es una meta muy lejos, casi inalcanzable y muchas veces el fracaso de la rehabilitación.
Y otros que se comprometen y lo cumplen, a raja tabla. Para estos vislumbramos la meta cada día más cerca con los objetivos alcanzados.

En este grupo de cumplidores, en general, están los que tienen la voz como su herramienta de trabajo, los profesionales de la voz: cantantes, actores, profesores, locutores, presentadores, etc. Son personas que tienen un alto nivel de uso de la voz los cuales una pequeña alteración vocal traerá consecuencias y un impacto negativo en su profesión.
Para este público tan particular es necesario considerar su demanda de voz, y claro, tienen la urgencia de recuperarse para volver a trabajar. Esta urgencia por parte de los profesionales de la voz hace con que ellos se busquen la vida con la intención de recuperarse lo más rápido posible. Lo malo es que muchas veces caen en manos de profesionales no cualificados, con recetas milagrosas, ejercicios de la moda o la típica receta de pastel sin respectar la individualidad.

Las personas son únicas, tampoco los gemelos tienen vidas o voces iguales. Y hablando de los profesionales de la voz es más que necesario respectar la individualidad de cada uno, sus creencias, su ritmo de vida y tiempo.

La mayoría de los problemas vocales pueden ser tratadas sólo con terapia vocal: por el Método VoicePRO asociamos el Coach a la terapia vocal, el Coach Vocal. Donde el paciente es el agente que se pregunta: ¿Cómo estoy y donde quiero llegar? ¿Qué hago para alcanzar esta meta? Y de la mano del terapeuta van trillando el camino hasta el éxito, hasta que puedan contestar a la pregunta: ¿Voy a recuperar mi voz? Con una frase altisonante: Sí, he recuperado mi voz.

Y para una de estas personas muy especial y comprometida que cruzó mi camino profesional dejo estas palabras:

¡No llores!
Fue el primero que escuchó, aunque en este momento lo que más quería hacer era llorar, llorar y llorar. Esto no es bueno para tu voz, le dije, y así se tragó el llanto y aguantó.
El feo ya estaba muerto y aniquilado por un equipo de profesionales estupendos pero toda batalla tiene sus pérdidas y en este caso, algo muy importante se había dejado en la batalla, su voz.
Pero, los vencedores están hechos de un material que no se doblega y desde un primero momento tomó las riendas de su patología. Y en un tiempo cortísimo, rellenado de muchas erres, eses, emes y una disciplina ejemplar, se responsabilizó por recuperar su voz.  “Que se muera lo feo
Un ejemplo más de que objetivo+ esfuerzo+ trabajo = ÉXITO
Seguimos adelante vislumbrando la meta, rrrr….ssss….para cruzarla y decir: ¡Sí! ¡Victoria!

Voz, si la tienes ¡cuídala! Pero, si la pierdes, de manos dadas con un buen profesional la podrás recuperar.

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