Pastillas

Mucho se dice sobre lo que es bueno o malo para la voz, además hay muchas ideas y creencias populares. Uno de los productos estrella indicados para “mejorar”, “aclarar” y “afinar” la voz son las pastillas. De hecho, muchas de ellas sirven y ayudan a la voz. Pero, hay que saber cuándo usarlas.

Primero tenemos que entender que la voz es una suma de la fonación que es producida en las cuerdas vocales, un ruido muy bajo y casi inaudible, más la amplificación y modulación de las cajas de resonancia (cabeza, garganta y nariz).

Cuando una persona tiene alguna alteración en la voz llamamos disfonía. Hay dos motivos principales para tener una disfonía, uno es cuando tenemos un constipado, una gripe o inflamación de vías aéreas superiores y entonces nuestras cajas de resonancia  y cuerdas vocales también se hinchan, inflaman. El otro es la disfonía provocada por el abuso y mal uso vocal, que son comportamientos o prácticas nocivas a la voz. Como gritar o chillar mucho, carraspear en exceso, hablar o cantar fuera de mi tesitura vocal, etc. Estos comportamientos a largo plazo generarán inicialmente una disfonía, que se presenta más comúnmente como una ronquera y después puede desarrollar una patología como los nódulos o callos de las cuerdas vocales.

Pero, ¿porque cuando nos ponemos resfriados o tenemos una gripe nuestra voz se cambia?

Para explicar esto me gusta hacer una analogía, si tienes una toalla mojada colgada en un tendedero y el aire intenta mover esta toalla tendrá dificultades. Sin embargo, si esta toalla está seca el aire pasara a través de ella con mucha facilidad moviéndola. La toalla mojada son nuestras cuerdas vocales y cajas de resonancia hinchadas/inflamadas. En estos casos, este aire que intenta atravesarla será perdido porque será absorbido una parte en las cuerdas vocales y otra en las cajas de resonancia. Debido a esta hinchazón de las cajas de resonancia muchas veces cuando tenemos un constipado o gripe tenemos la voz nasal. Esto es porque el aire de la fonación intenta vencer la mucosa hinchada y salir proyectado por la nariz y boca, sin embargo, no consigue por la hinchazón y así este aire es incrementado de componente nasal, marcando la voz como tal.

Entonces cuando tenemos una gripe, constipado o inflamación de las vías aéreas superiores si tomamos pastillas o caramelos para frenar la enfermedad que generó la disfonía nos curamos y también la voz mejora.

En el caso de la disfonía por un uso inadecuado de la voz la causa fue un comportamiento vocal indebido, entonces tendré que atacar la causa. En este caso las pastillas podrán ayudar a dar una sensación de alivio si tengo un picor o ardor de la garganta y puede que hasta mejore mi voz. Sin embargo, si sigo con los mismos comportamientos dañinos a la voz me quedaré disfónico otra vez y a la vez puedo estar desarrollando una patología.

Así que, si no estás constipado o tienes gripe, y te encuentras ronco con frecuencia, evalúe tu comportamiento vocal, a lo mejor tienes algún mal hábito. Tampoco use atenuantes que enmascaran la causa del problema, busque ayuda profesional. Mejor siempre es prevenir que curar.

Y acuérdate siempre: Voz, si la tienes ¡cuídala!

Facebooktwitterlinkedinmailby feather

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *